La gente cree que puede controlar cosas y a personas usando unos rayos invisibles que salen de los ojos

Vida

Un estudio ha demostrado que más gente de la que parece todavía creería que pueden ejercer algún poder sobre las cosas si se concentran y miran con intensidad

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Estamos rodeados de superhéroes, y a estas alturas podríamos decir sin equivocarnos que se han convertido en las auténticas estrellas de la cultura pop de la última década. Suelen ser los protagonistas estrellas de la ciencia-ficción y la fantasía, un género que hace unos años era considerado como un refugio para los más “frikis”, pero que ha sabido llegar a gente de todas las edades y con gustos muy dispares. Y lo mejor es que cada vez hay más fans del género que no se conforman con lo que ven en la gran pantalla, sino que insisten en ir más allá e investigar todo al respecto de sus historias favoritas. Leen e investigan porque quieren saber el trasfondo de las historias, qué es lo que hace que los superhéroes sean tan especiales y, lo favorito de los fans: aprender qué tipo de poderes tienen y qué son capaces de hacer.

Al respecto de los poderes, uno de los más investigados es la telequinesis o la capacidad de mover cosas con la mente utilizando únicamente nuestra energía. Popularizado por los cómics, cine y televisión, se dice que este fenómeno paranormal sería provocado gracias al cerebro, emanado a través de los ojos y que podría afectar la materia, desplazando objetos mediante una acción a distancia. Hablando de los ojos, suelen el canal utilizado para manifestar todo tipo de fuerzas invisibles que ayudarían incluso a controlar a las personas e influir sobre ellas.

Todo esto puede parecer fruto de la ficción y las supercherías, pero nada más lejos: un estudio acaba de demostrar que quizá demasiada gente creería que esos poderes invisibles son reales.

El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Princeton (Estados Unidos) y publicado en el diario especializado , contó con el profesor Michael Graziano como responsable. Graziano, conocido por su manera poco ortodoxa de acercarse a la ciencia, contó con casi un millar de participantes a los que se les cuestionó acerca de la creencia de si el ser humano tenía poderes en los ojos. Para ello, se analizó sus respuestas inconscientes a una serie de preguntas plateadas por los investigadores, que tenía que ver con una serie de imágenes de prueba, en la que se mostraban tubos de diferentes tamaños y una persona junto a ellos. Los investigadores planteaban cuánto podrían inclinarse los tubos sin caerse de la mesa, con el hombre que aparecía en las imágenes mirándolos fijamente, unas veces con una venda en los ojos y otras no.

La lógica nos haría pensar que la mayoría podría haber dicho que no se creían que un poder digno de las páginas de un cómic pudiese ser verdad, pero para su sorpresa, Graziano y su equipo descubrieron que casi el 60-70% de los participantes creía que era posible. Aquellas imágenes en las que el hombre aparecía sin venda, muchos participantes indicaban que los tubos tenderían a inclinarse hacia él, como si pudiese hacer uso de una fuerza invisible, idea que automáticamente desaparecía cuando el sujeto tenía los ojos vendados.

“Como parte de la cognición social, la gente construye modelos de la visión de otras personas. Con este estudio hemos demostrado que cuando la gente juzga la manera en la que las fuerzas mecánicas actúan en un objeto, nuestro juicio se ve prejuiciado si la persona está mirando directamente al objeto o no Este prejuicio es consistente con la percepción implícita de que esa mirada es la que ejerce una fuerza capaz de empujar de alguna manera el objeto”, asegura Graziano. “Lo más sorprendente, sin embargo, era que los participantes que confirmaban esa teoría en su mayoría decían no creer en ese tipo de “poderes invisibles”.

Este estudio y sus conclusiones también explicarían por qué a veces creemos que la gente tiene una mirada tan “penetrante” que son capaces de hacer que nos demos cuenta o que ejerzan cierta influencia sobre nosotros.

“Este tipo de ”mirada activa” puede explicar y ser una parte escondida y fundamental del rico proceso de la cognición social, contribuyendo a cómo percibimos visualmente. También podría ayudar a explicar el extraordinario empeño cultural que existe alrededor de la visión extrasensorial”, explica el investigador, “Estamos ofreciendo una explicación a una discrepancia. Mucha gente cree que la Tierra orbita alrededor del sol, y mucha gente reconoce que la Tierra parece inmóvil bajo sus pies mientras ve cómo el sol se mueve por el cielo. Hay una diferencia entre lo que la gente sabe que es científicamente correcto y lo que les dice su percepción. Siempre hay diferentes respuestas para todo. Los seres humanos somos muy sensibles a las miradas de los demás, por lo que no es extraño que el cerebro construya modelos de mundo simplificados y físicamente incorrectos”.

Fuente(s): IFL Science / .

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