Los beneficios de la honra

LOS BENEFICIOS DE LA HONRA

“No tengas miedo”, le dijo David—, mi intención es mostrarte mi bondad por lo que le prometí a tu padre, Jonatán. Te daré todas las propiedades que pertenecían a tu abuelo Saúl, y comerás aquí conmigo, a la mesa del rey” (2 Samuel 9:7 NTV).

Mefisobet era el hijo de Jonatán, y la Biblia cuenta que él era el único que había sobrevivido en la familia de Saúl después de que los filisteos habían atacado a Israel.  Este joven tenía los pies lisiados y se sentía indigno de que David le mostrara tanta bondad y honra.

Sin embargo, David era un hombre que temía al Señor, y por eso él sabía cómo honrar a los ungidos de Dios. Jonatán amaba a David como a sí mismo. Fue esta amistad genuina lo que los condujo a hacer un pacto entre ellos mismos.

Jonatán le dijo a David lo siguiente:

“Y que tú me trates con el fiel amor del Señor mientras que yo viva. Pero si muero, trata a mi familia con este fiel amor, aun cuando el Señor elimine a todos tus enemigos de la faz de la tierra” (1 Samuel 20:14-15 NTV).

Por tal motivo, David se recordó de la promesa que le había hecho a su mejor amigo, y permaneció fiel a Jonatán y Saúl aun después de que hubieran muerto.
Cuando tu eres fiel, leal y obediente a Dios te conviertes en alguien que honra a aquellos que Él ha ungido y por consecuencia también cosechas honra. He aquí tres beneficios que producen la honra:

1.Bondad y misericordia.

“No tengas miedo! —le dijo David—, mi intención es mostrarte mi bondad por lo que le prometí a tu padre, Jonatán” (2 Samuel 9:7 NTV).

2. Propiedades y tierras.

“Te daré todas las propiedades que pertenecían a tu abuelo Saúl” (2 Samuel 9:7 NTV).

3. El privilegio de comer en el palacio.

“… y comerás aquí conmigo, a la mesa del rey” (2 Samuel 9:7 NTV).

Practica la honra a través de permanecer fiel y leal a Dios y a Sus ungidos, porque esto traerá bendición a tu presente y futuras generaciones, así como sucedió con las generaciones de Jonatán y David. Pues, Jesús mismo fue parte de la genealogía del rey David.  Nuestro Rey Jesucristo también nos extiende misericordia y perdón, nos da la oportunidad de vivir en un país bendecido donde podemos gozar de la abundancia en todas las áreas de nuestras vidas.

Piénsalo:

¿Cómo estás practicando la honra en tu vida?
¿A quién puedes honrar en esta semana?