Pensar el mundo a través de las Escrituras...

miércoles, 2 de mayo de 2018

Efesios 6:1-3 Hijos llenos del Espíritu


Es común que como cristianos pensemos que la “gran comisión” comienza en Mateo 28:16-20 pero la verdad es que la gran comisión comienza en Génesis 1:26-28 cuando Dios crea al hombre y a la mujer para “señorear” y “sojuzgad”. En otras versiones las palabras usadas son para  que tengan “dominio” y la “sometan” (NVI)  “reinar” y “gobernar” la creación (NVI). Este dominio y gobierno de los seres humanos se puede manifestar de muchas formas, pero una de las principales de ellas es que los matrimonios se “Fructifican y se multiplican” para la gloria de Dios. Cuando Dios dijo que vencería a la descendencia de la serpiente lo haría por medio del a descendencia de la mujer (Gen 3:15). Después del juicio del diluvio Dios le vuelve a reiterar el mandato de fructificar y multiplicarse (Gen 9:7) y cuando le da la promesa a Abraham le dice que serian una “nación grande” (Gen 12:2) incontables como las estrellas de los cielos (Gen 15:5) o la arena del mar (Gen 22:17) es por eso que las Escrituras nos muestran siempre a los hijos como una bendición del Señor

 “He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre. Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud. Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; No será avergonzado Cuando hablare con los enemigos en la puerta” Salmos 127:3-5

La razón es simple, tener muchos hijos es una bendición porque la descendencia para Dios es una bendición. Por  tanto la primera gran comisión, la primera misión, la primera iglesia, el primer discipulado son tener hijos y criarlos en el temor del Señor. Lamentablemente la iglesia parece haber perdido esa perspectiva y ahora ve con malos ojos tener muchos hijos. Permítanme ilustrarlo con dos historias que el pastor Bautista Voddie Baucham conto en su libro “Patrimonio Espiritual[1]”.

El cuenta que tuvieron su primer hijo a los 10 meses de matrimonio y luego por la presión de la gente tuvo su segundo hijo tres años después. Cuando su esposa estaba embarazada del segundo hijo la gente de la iglesia le decía a ella que sería mejor no cargar a su esposo con un montón de niños, otras sugerían que el costo de la educación universitario y los comestibles era muy costoso. Debido a esto ella se opero (no sé de qué) para no poder tener más hijos. Pero varios años ambos se dieron cuenta que lo que habían hecho era algo equivocado y llorando y arrepentidos confesaron esto ante el Señor. Ellos quisieron revertir eso yendo al doctor a buscar una solución para poder seguir teniendo hijos, pero la situación era irrevertible. Ellos lloraron y oraron por tomar esa decisión equivocada y pensaron que lo mejor que podían hacer era hacer crecer su familia por medio de la adopción.

La segunda historia se trata de una pareja cristiana llamada los Johnson, ellos participaban activamente en una iglesia. Tomaban muy enserio su responsabilidad como padres y sus hijos eran un fiel reflejo de eso, pues eran obedientes y ejemplares ante la voz de sus padres. Ellos tenían 5 hijos cuando comenzaron a realizar una clase en la escuela dominical, al principio muchos miembros de la iglesia bromeaban con lo típico de ¿No tienen televisión en casa? Pero ellos no prestaban atención. Pero de pronto, ellos iban a tener otro hijo y en esta ocasión iban a ser mellizos, por lo que se armo la controversia respecto si ellos eran calificados para enseñar pues no actitud no reflejaba sabiduría, responsabilidad  y cordura. Ellos preguntaron a los miembros de la iglesia cual era la base bíblica para oponerse al tamaño de la familia de los Johnson y ellos simplemente dijeron que si Dios hubiera queridos que tuviéramos tantos hijos, no nos hubiera proporcionado el control de natalidad”

Ante estas dos historias Bauchan reflexiona “El tamaño de nuestras familias ha llegado a ser un asunto de ingresos y conveniencia”. Con estas historias no estamos diciendo que los anticonceptivos sean pecaminosos en sí mismo, sino que lo que debemos pensar es ¿De dónde procede esa visión que tener muchos hijos es algo malo? ¿De dónde procede esa visión de que tener muchos hijos es ser irresponsable? ¿De dónde procede esa visión que  necesitamos estar estables, seguros y cómodos para tener hijos? ¿Esa esa visión bíblica? Tal parece que los cristianos nos podemos oponer al aborto sin embargo sin darnos cuenta nos estamos oponiendo a tener varios hijos simplemente porque buscamos mayor comodidad y bienestar pecaminoso en este mundo.

Efesios 6:1 Los hijos deben ser obedientes porque es justo.

Pablo ha llegado hasta este mandato de los hijos después de explicarnos que significa ser lleno del Espíritu Santo (Efe 5:18) El nos explico que ser lleno del Espíritu Santo es hablar salmos, cantar himnos y canticos espirituales (Efe 5:19) también nos dijo que estar lleno del Espíritu es dar gracias al Señor por todo (Efe 5.20) y tener un sometimiento mutuo entre creyentes (Efe 5:21) además de esto nos mostró como esto se aplica al matrimonio. Una esposa llena del Espíritu Santo es una esposa que se somete a su marido (Efe 5:22-24) y un esposo lleno del Espíritu Santo es un esposo que ama a su esposa como Cristo amo a la iglesia (Efe 5:25-33) Por tanto este mandato de obediencia a los hijos supone un matrimonio que está lleno del Espíritu Santo. Con esto no estoy diciendo que quienes son padres o madres solteras no puedan enseñarles a sus hijos lo que significa obediencia en el Señor, pues la gracia y el amor del Señor son poderosos. Sino que estoy diciendo que el estándar o el ideal que Dios ha establecido para la enseñanza de la obediencia a tus hijos es que el vea a sus padres que se aman conforme a las Escrituras.

Pablo nos da aquí un simple mandato para los hijos “obedeced en el Señor a vuestros padres” El pasaje paralelo de Colosenses dice algo similar: Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor” Colosenses 3:20. La palabra usada para “obedecer” (Gr Jupakouso) significa “oír bajo, como subordinado, escuchar con atención[2]” Esta palabra se usa como obediencia a Dios (Heb 5:9; 11:8) a Cristo por parte de los elementos naturales (Mt 8:27, Mc 1:27; 4:41; Luc 8:25) a todo en general[3] (Rom 6:16) La idea de que los hijos sean obedientes a sus padres porque Dios así lo hace establecido.

Pablo también nos dice que se debe obedecer a los padres porque esto es “justo”. La palabra justo (Gr. Dikaios) significa equitativo, por implicancia inocente, santo[4]. En el Nuevo testamento denota rectitud, un estado de ser recto, de conducta recta, sea que se juzgue en bases divinas o humanas, de lo que es recto[5] Dios ha establecido desde la creación que los hijos obedezcan a sus padres, ellos son quienes deben “sojuzgarlos” y “enseñorearlos” (Gen 1:28) los padres son los encargados de trasmitir los mandatos del Señor y que los obedezcan (Gen 18:18-19)

Las circunstancias culturales cuando se dieron estos mandatos eran bastante diferentes a las nuestras. Por ejemplo los padres tenían toda la autoridad sobre sus hijos, incluso podían asesinarlo si querían porque consideraban que los niños así como su esposa eran su propiedad.  Muchos padres les enseñaban a sus hijos por medio de palizas, esto era común entre el mundo griego y romano.[6] Otra cosa que sucedía cuando Pablo daba este mandato era que los niños estaban presentes en los cultos cristianos ya que no existía la separación por edades sino que los niños estaban con sus padres en los cultos. Algo que sin duda como cristianos hemos olvidado el día de hoy. Se consideraba que el ser niño era hasta los 12 años aproximadamente, por tanto muchos niños podían escuchar este mandamiento de Dios para ellos. El mandato de la obediencia aquí es para todo niño, no importa si sus padres son cristianos o no, este es un mandato que los niños deben llevar a la práctica. Por supuesto esta obediencia está condicionada a que si tu padre te manda hacer algo contrario a la Biblia, no puede ser obedecido porque esta es una “obediencia en el Señor”.

En nuestra cultura occidental es todo lo contrario ya que los niños no son considerados como nuestra propiedad, en gran parte por la influencia del cristianismo que ve a todo ser humano como “imagen de Dios”. Ahora se ven a los niños como seres “autónomos” que no necesitan ninguna opresión autoritaria de los padres sino que simplemente se les debe dejar solo a sus deseos. Todo esto en nombre de los “derechos de los niños”. Hoy el ser niño es aplazado hasta edades indefinidas en la llamada adolescencia. Por tanto tenemos una cultura en donde se ve normal la “desobediencia hacia los padres”. Pablo escribió en una cultura en decadencia es cuando se normalizan muchos pecados entre ellos la “desobediencia de los padres” (Rom 1:30; 2 Tim 3:2) pero sabemos que como creyentes no podemos vivir de esta manera. Entonces ¿Cómo se aplica este mandato? Este mandato se aplica a todo niño o joven que vive bajo el techo de sus padres, el debe obedecer la voz de sus padres mientras este aún viviendo allí. Con esto no estamos diciendo que si ya no vives con ellos debes desobedecerlos, pero si ya te casaste ellos ya no tienen la misma autoridad que cuando vivías en su hogar.  Es importante recalcar que si los padres están llenos del Espíritu en el matrimonio entonces los hijos verán su ejemplo y ellos probablemente también sean llenos del Espíritu en obediencia al Señor. También es importante recalcar que si los padres son temerosos del Señor los hijos probablemente también serán temerosos del Señor. Pues es así como lo muestra el Proverbios.

“El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza. Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre” Proverbios 1:7-8

Padres que temen al Señor le mostraran que ellos son obedientes al Señor, tal como ellos le llaman a ser obedientes con ellos. Los padres deben hacer todo el esfuerzo por mostrarle que la obediencia no se trata solo de obedecerlos a ellos, sino que la obediencia se trata de obedecer a Dios, por tanto deben ser un ejemplo visible de esta obediencia. Tú como Padre eres un pecador, así que tu corazón y las enseñanzas del mundo van a presionarte para que no te esfuerces lo suficiente por enseñarle obediencia a tu hijo, pero debes recordar que es un mandamiento del Señor. Los niños tienen diferentes necesidades y a partir de esas necesidades tú debes enseñarle la obediencia. Por ejemplo los niños tienen necesidades intelectuales, sociales y espirituales y tú debes estar en todas ellas guiándoles y enseñándoles la obediencia que Dios ha mostrado en su palabra.  Pero ¿Por qué debe hacerse esto? Porque esto es justo. Así como nuestro Señor le dijo a Juan el Bautista “porque así conviene que cumplamos toda justicia”  (Mt 3:15) nuestra actitud debe ser el anhelo por querer enseñarles a nuestro hijos la obediencia al Señor. Lo más increíble es que nuestro Señor Jesucristo fue alguien que estuvo sujeto a sus padres y fue obediente siempre a su Padre celestial como a sus padres terrenales.

“Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón” Lucas 2:51

Efesios 6:2 Los hijos deben honrar a sus padres porque es ley de Dios

Después que Pablo llama a los hijos a obedecer a los padres porque es justo, ahora cita el quinto mandamiento en donde manda a honrar al padre y a la madre:

“Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da” Éxodo 20:12

“Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová tu Dios te ha mandado, para que sean prolongados tus días, y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová tu Dios te da” Deuteronomio 5:16

Como siempre Pablo se basa en las Escrituras para dar sus mandatos. La palabra “honra” (Heb Abád; Gr. Timáo) significa “Premiar, fijar, reverenciar[7]”. En el Antiguo testamento se llamaba a honrar (reverenciar) al anciano.

“Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová” Levítico 19:32

Y en el Nuevo testamento se usa esta palabra para hablar de la honra dada por Cristo al Padre

“Respondió Jesús: Yo no tengo demonio, antes honro a mi Padre; y vosotros me deshonráis” Juan 8:49

Y también se usa para hablar del deber que tienen todos de dar honra al hijo[8]

“Para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al hijo no honra al Padre que le envió” Juan 5.23

La palabra “honrar” también tiene una implicancia de “sostener” y así es como Pablo la usa en 1 Timoteo 5:3 con las viudas y en 1 Timoteo 5:17 con los ancianos. Uno puede revisar pasajes en donde se muestra lo serio que Dios consideraba este mandamiento, pues aquel hijo rebelde y desobediente era lapidado por su actitud pecaminosa contra los padres (Ex 21:15; Lev 20:9; Dt 21:18-21) Un hijo que realmente obedecía a su padre debía honrarlos con sus palabras (Ex 20:17; Lev 20:9; Prov 20:20; 30:11) con nuestras expresiones fáciles (Prov 30:17) con escuchar sus consejos (Prov 23:22-25) incluso aquel que no honraba a su padre era maldecido (Dt 27:16)

Un hijo que realmente honra a sus padres es aquel que obedece a sus padres no solamente externamente sino que también lo hace internamente. Por ejemplo si tu padre te manda a ordenar tu pieza o hacer tus tareas tú lo harás porque sabes que esto es algo justo que Dios manda. Tú podrías hacer todas estas cosas, pero podrías no estar haciéndola de corazón. Los padres deben poner atención en sus hijos, para que ellos no sean formados con una obediencia mecánica y legalista. Y tú como hijo debes examinar tu corazón a ver si realmente obedeces a tus padres porque sabes que esto agrada al Señor o simplemente por temor a ellos. Si tu obediencia es mecánica en realidad no estás agradando al Señor porque no está honrándolo en tu corazón, sino solamente lo haces externamente.  Entonces querido niño ¿Estas honrando a tus padres con tu actitud? ¿Estás honrando a tus padres con tus palabras? ¿Estás honrando a tus padres con tus motivaciones? ¿Estás honrando a tus padres escuchando sus consejos? ¿Estás honrando a tus Padres en el Señor? Si realmente deseas agradar al Señor buscaras obedecer a tus padres.

Efesios 6:3 Los hijos deben honrar a los padres porque hay promesas

Pero además de esta honra de corazón que un niño o joven debe tener por sus padres, también se les dice que este es el primer mandamiento con promesa. ¿A qué se refiere esto? Este texto ha presentado numerosas opiniones entre los intérpretes debido a que antes que el segundo mandamiento ya trae consigo una promesa

“Y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos” Éxodo 20:6

Entonces la pregunta es ¿Cómo puede Pablo decir que es el primer mandamiento con promesa? Aquí tenemos algunas respuestas[9]. La primera respuesta dice que con primera se refiere al primer mandamiento de la segunda parte de la ley. La división común que existe es que hay 6 mandamientos que se tratan de la relación de Dios con el hombre y 4 mandamientos que se trata de la relación entre los hombres.  El problema con esto es que los judíos no hacían esta separación.

La segunda respuesta dice que con primer mandamiento se refiere al corazón del niño y que por tanto tenía un especial significado para él. El problema con esta idea es que el texto no dice nada de eso. 

La tercera respuesta es la que dice que era realmente el primer mandamiento con promesa pues la primera promesa era de carácter general (Exo 20:6) y la segunda es de carácter especifico. El problema con esta idea es que aunque hagas la separación entre general y específico aun podemos decir que este no es el primer mandamiento con promesa. 

La cuarta respuesta dice que es el mandamiento más importante de todos los demás mandamientos. ¿Podríamos decir que es más importante el primer mandamiento que no adorar dioses ajenos? Lo dudo mucho.

La quinta respuesta dice que la traducción no es primer mandamiento, sino el “mandamiento primordial”. Por tanto se leería que este es un mandamiento primordial con promesa. Aunque no se puede ser dogmatico en este punto adhiero a esa respuesta. Este es un mandamiento prioritario que los niños deben comprender porque aquí hay una promesa.

 ¿Cuál es la promesa? La promesa original dadas a los israelitas era más o menos así “Si ustedes quieren seguir viviendo en esta tierra prometida a la cual les estoy guiando observen estos mandamientos particularmente este. Si quieren experimentar un tiempo de bendición y felicidad en aquella tierra prometida, observen estos mandamientos, especialmente este[10]” Pero ahora Pablo está aplicando este mismo principio a los gentiles ¿Cuál sería su significado? ¿Acaso lo que honramos a nuestras padres viviremos más años? ¿Cómo entonces se explica que algunas personas que honran a sus padres mueren jóvenes y las personas que no honrar a los padres mueren de mayor edad? La respuesta es que se debe evaluar la respuesta considerando los otros mandamientos de las Escrituras. Por ejemplo supongamos que yo honro a mis padres, pero sin embargo practico otro pecado ¿Debería Dios darme larga vida porque honre a mis padres? Claro que no. Este mandato debe ser matizado con otros mandamientos de las Escrituras. Este pasaje significa que si honro a mis padres viviré una vida plena en el Señor y probablemente tenga una larga vida en este mundo. Lo más importante de este mandato no es solo la larga vida, sino que tu honrando a tus padres agradas a Dios. ¿Te gustaría ser bendecido con las promesas de Dios? Honra a tus padres. ¿Te gustaría tener una vida de aprobación en el Señor? Honra a tus padres. ¿Te gustaría tener una larga vida como consecuencia de la obediencia? Honra a tus padres. Un hijo realmente lleno del Espíritu es un hijo que obedece y honra a sus padres.

El único hijo obediente ante su Padre

La Biblia nos habla de que todo ser humano es por naturaleza pecador (Sal 51:5; 58: 3) y por tanto todas las desobediencias o pataletas de tu hijo apuntan hacia algo mucho más profundo que simplemente eso, apuntan a que su corazón es un corazón en rebeldía contra el Dios santo. ¿Te has cuenta que no puedes obedecer a tu Padre? ¿Te das cuenta que tus motivaciones son pecaminosas? Pues ve hacia aquel que ha obedecido perfectamente. El es el único que ha obedecido perfectamente a su Padre. Este hijo vino voluntariamente al mundo para hacer la voluntad de su Padre (Jn 6:38). Se sujeto a sus padres terrenales, se mantuvo firme ante los ataques, fue ridiculizado, escupido, humillado y asesinado. El fue a la cruz del calvario en sometimiento a su Padre y finalmente al tercer día resucito. Esto trajo un fruto agradable a su Padre. Por la obediencia perfecta de Jesús trajo salvación. ¡Oh hijo desobediente en el debes confiar para ser librado de tus rebeliones! Porque solo en él tienes la promesa de la vida eterna.















[1] Voddie T. Baucham. Patrimonio espiritual. Páginas 19-21
[2] Concordancia Strong. Página 89.
[3] Diccionario Vine. Página 594
[4] Concordancia Strong. Página 22.
[5] Diccionario Vine. Página 479.
[6] Contexto cultural del Nuevo testamento. Página 548.
[7] Concordancia Strong. Página 86
[8] Diccionario Vine. Página 433.
[9] William Hendriksen. Comentario a Efesios. Página 192.
[10] http://www.iglesiareformada.com/Lloyd_Jones_Hogar_1.html

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