Madroño

El madroño es un arbusto que puede alcanzar 10 metros de altura. Sus frutos son famosos por contener alcohol; pero además tienen propiedades medicinales.

¿Qué es el madroño, un árbol o un arbusto?

El madroño es un arbusto grande, de unos tres metros de altura, aunque en buenas condiciones puede alcanzar diez o más.

Presenta la copa ancha y redondeada, la corteza pardusca, que se desprende en capas, ramas jóvenes rojizas y hojas duras y lustrosas. 

La corteza es rica en taninos. Las hojas, y también otras partes de la planta, contienen arbutina, un glucósido que al hidrolizarse por la acción de la flora bacteriana del intestino libera hidroquinona, que se elimina con la orina, siendo útil en caso de infección urinaria.

Las flores aparecen en panículas colgantes y tienen forma de pequeñas campanillas o urnas blancas. Los frutos son las cerezas del madroño, comestibles y muy gustosas; y contienen pectina, flavonoides, azúcares y ácido gálico.

Florece tras las últimas lluvias de verano o ya en otoño, y el fruto aparece un año después, coincidiendo con la siguiente floración. 

Junto a encinas, brezos, lentiscos y coscojas, el madroño (Arbutus unedo) forma parte del típico paisaje mediterráneo de matorrales densos, a veces impenetrables, que cubre buena parte de España, sobre todo en terrenos silícicos (granito). También son muy conocidos sus "parientes": el madroño canario (Arbutus canariensis), que se comporta como especie invasora; o el madroño mexicano (Arbutus tessellata). El llamado madroño chileno, en cambio, es una especie diferente (Escallonia pulverulenta).

madroños

¿Puede "emborrachar" el madroño?

Ya Plinio el viejo advertía, como se cuenta en el Dioscórides renovado, que del madroño no hay que abusar, porque «de fuera se muestra hermoso en extremo pero comido hincha de ventosidad el estómago y da gran dolor de cabeza» y por ello se le dio el nombre de unedo, «uno solo» en latín.

Lo cierto es que el fruto maduro, comido en cantidad, puede en efecto provocar cierta embriaguez, ya que empieza a fermentar en el árbol, produciendo alcohol, pero tomado en el principio de su maduración tiene un grato sabor agridulce.

¿Qué se puede preparar con madroños?

Los madroños se pueden tomar frescos, o bien usarlos para preparar confitura, mermelada, licor o zumo.

La cocina creativa los ha descubierto y elabora con ellos recetas de salsas y postres sorprendentes.

Propiedades medicinales del madroño

  • Las hojas del madroño se usan principalmente como antisépticas sobre el aparato urinario, en caso de infección de orina, cistitis, uretritis y prostatitis.
  • Se indican también frente a la diarrea y como apoyo en el síndrome de colon irritable.
  • Externamente, las hojas se usan como antiséptico bucal y astringente en infecciones en la boca y encías sangrantes.
  • Los frutos del madroño, ricos en pectina, contribuyen a reducir el colesterol y el azúcar en la sangre, mientras que su vitamina P puede fortalecer los capilares y aumentar su permeabilidad.

Remedios naturales con madroño

Tisana diurética para las infecciones de orina

Las hojas del madroño liberan hidroquinona, de propiedades antisépticas. Esta tisana las combina con plantas diuréticas. 

Cómo prepararla: Se mezclan a partes iguales hojas de madroño con otras plantas de virtudes afines, como la grama, la gayuba y la cola de caballo, además de anís estrellado para mejorar el sabor.
Se hierven dos cucharadas soperas rasas de la mezcla por medio litro de agua un par de minutos, se deja en reposo otros 10 y se puede ir bebiendo durante la jornada.

Infusión para el síndrome de colon irritable 

Cómo prepararla: Se suele combinar con agrimonia, corteza de encina y salicaria, más anís verde, a razón de una cucharada sopera por vaso de agua.

Colutorio para infecciones bucales y encías sangrantes

El madroño se suele combinar con lentisco, llantén menor y tomillo, a partes iguales. 

Cómo prepararlo: Se hierven dos cucharadas de la mezcla por medio litro de agua durante 2 minutos y se dejan reposar otros 10; se filtra bien y, con la infusión no muy caliente, se hacen gárgaras o se aplica como un colutorio, dos veces al día.

Asesora: J Mª Teixé, herborista de «El Manantial de Salud»

Te puede interesar