“Hacedlo Todo para la Gloria de Dios”

Lectura bíblica recomendada: 1 Crónicas 29:11

Introducción

A. Hacer todo para la gloria de Dios es hacer todo para exaltar, honrar y promover el nombre de Dios (Mateo 6:33; 22:37).

B. Dios es glorificado en lo que hacemos cuando otros Le reconocen y glorifican por Su bondad y misericordia (Mateo 5:16).

C. Cuando hacemos todo para la gloria de Dios, no buscamos agradar y honrar a los hombres, sino agradar y honrar al Dios del cielo (Juan 5:41,44; Apocalipsis 15:4).

Exposición

I. Debemos glorificar a Dios por medio de nuestro ejemplo.

A. Debemos permitir que nuestras luces resplandezcan en el mundo (Mateo 5:1-16).

B. Debemos ser santos en medio del mundo y en cualquier situación (Filipenses 2:12-16).

II. Debemos glorificar a Dios en nuestro cuerpo y espíritu.

A. Debemos apartarnos de la tentación y resistirla (1 Corintios 6:18-20).

B. Si tenemos una vida mundana, no podemos dar gloria a Dios (1 Pedro 2:20; cf. Proverbios 20:1).

III. Debemos glorificar a Dios en nuestras palabras.

A. Debemos conservar un vocabulario puro (Proverbios 18:4; 21:23; 25:11; Efesios 4:29; Colosenses 3:17; 4:6).

B. Debemos usar nuestras palabras para defender la fe (1 Pedro 3:15).

IV. Debemos glorificar a Dios en nuestra vestimenta.

A. Debemos considerar la pureza que Dios requirió de Sus sacerdotes en el Antiguo Testamento (Éxodo 28:42).

B. La vestimenta modesta y decente glorifica a Dios (1 Timoteo 2:9).

V. Debemos glorificar a Dios por medio de nuestro celo piadoso.

A. Debemos considerar el cristianismo con seriedad y diligencia (Tito 2:11-15).

VI. Debemos glorificar a Dios al ser fieles a la adoración que ha ordenado.

A. Hemos sido creados con el propósito de glorificar a Dios (Salmos 86:9-12; Juan 4:24).

B. No debemos ignorar la adoración cristiana de los santos (Hebreos 10:24-31).

C. Nuestra adoración debe ser unida (Romanos 15:5-12).

VII. Debemos glorificar a Dios al ganar a las almas perdidas.

A. Es una bendición asistir en la salvación de otros (Proverbios 11:30; Daniel 12:3).

B. El evangelismo es el encargo sagrado de todo cristiano (Mateo 28:18-20; Marcos 16:15-16).

C. Debemos ganar almas al restaurar a aquellos que se apartan de la fe (Gálatas 6:1-2).

Conclusión

Debemos hacer todo para la gloria de Dios—por medio de nuestro ejemplo, cuerpo y espíritu, palabras, vestimenta, celo piadoso, fidelidad y evangelismo.